
Las guerrillas de Cerro Azul, estado Yaracuy
Dimas Petit recuerda que aún siendo niño se fue un grupo de más de 14 jóvenes del pueblo de Carabobo, del estado Yaracuy, hacia las vecinas montañas de Cerro Azul, por lo que dice:
“Eran 14 muchachos que se fueron al monte, donde estaba Mario Petit, que era el alma de ese grupo, era el responsable político en la zona y miembro del regional del PCV, era él que lideraba el amplio trabajo social que tiene el Partido Comunista en esta zona de Carabobo, pero si yo te digo que el error que se cometió ahí fue que se fueron todos los jefes y nos dejaron a los pioneros. Si se quiere el que queda al frente de nosotros, los pioneros, es mi otro hermano, llamado Leonel Petit, que en ese momento tendría 17 años. Los demás se van con Mario. Se va Demetrio Petit, que era primo, que era estudiante de la Normal en San Felipe, Saúl Corona, otro estudiante, primo mío; se va Salomón Corona, Erasmo Acosta, Juan Guédez, Juan “Pelusa”, Chefe Lugo, Tista,
Goyo Yaraure (un campesino de Falcón que vivía ahí) y se va otro familiar mío llamado Segundo Vásquez, y se va Amado Petit, que es primo mío.
El Flaco Vázquez llega cuando apareció Livia
y se queda con otros compañeros de la ciudad.
Había también una compañera que se llamaba
Marta (Cenia Acuña de Mujica).
Parte del trabajo nuestro, después que los
Muchachos se van, que las águilas alzan
vuelo, fue reorganizar el equipo para proseguir
el trabajo en el municipio.
En Vigirima, estado Carabobo, militantes del
DIREVE Luego del golpe recibido en Turimiquire,
intentan establecerse, pero no logran su propósito.
Recuerda los acontecimientos de los presos de Puerto Cabello cuando dice:
“Yo visité a mi papá en Puerto Cabello y el 2 de junio se da El Porteñazo y mi papá está ahí y por cierto que ese 1° de junio nosotros rescatamos a Mario. El 23 de marzo de 1962 había muerto mi hermano Mario Petit y sus compañeros lo enterraron en medio de dos árboles, antes de abandonar el campamento.
Entonces todo el pueblo de Carabobo se organizó y sin pedirle permiso a nadie lo fuimos a buscar, porque Mario era muy querido por todos, incluso muchos muchachos que nacieron en ese momento se llaman Mario. Eso fue como una procesión. Llegamos al campamento y ahí estaban los rastros como de un cuartel general y buscamos el sitio donde estaba a flor de tierra, todavía tenía las botas. Lo rescatamos, lo bajamos en procesión y lo enterramos en el pueblo de Carabobo.
Ver un hermano en esas condiciones es jodido, yo creo que fue ahí donde yo firmé el compromiso de no tener regreso en ese proceso. Eso fue el día del Porteñazo, papá estaba preso y nosotros temíamos que lo mataran en esa plomazón.
Ese día Moralito (Víctor Hugo Morales) libera a los presos que estaban en el castillo. Había mucha euforia en los calabozos y los muchachos con ganas de combatir y mi papá era el hombre más viejo, con 45 años, y de repente se presenta un militar ahí con otros hombres, encabezado por un militar de baja estatura que les abre la puerta y los van llamando uno a uno y cuando van saliendo los abraza y les decía: ¡Viva la revolución! Era Víctor Hugo Morales.
Liberan a papá y a mis primos, ellos se incorporan al combate en Puerto Cabello hasta que se rinden y vuelven a caer presos y en noviembre se da el juicio a los presos y mi papá sale indultado porque su único delito era el de ser padre de un guerrillero, como él lo afirmaba”.
En este cuadro general insurreccional que se vive en todo el país, el gobierno decreta la suspensión de las actividades políticas del PCV y el MIR y ordena la detención de la militancia de dichos partidos. Es en estas circunstancias políticas que a mediados del 62 Fabricio Ojeda renuncia al partido URD y al parlamento, y se incorpora a las montañas de Villanueva, estado Lara, donde funda un foco guerrillero en el que trabaja intensamente y en octubre cae prisionero(….)
No hay comentarios:
Publicar un comentario